martes, 22 de septiembre de 2015


EL JAMÓN DEL EMPERADOR





                                 Un grupo de alumnos de la Universidad de Mayores saboreando la gastronomía de Montánchez

Extremadura tiene una superficie de 41.634 km², lo que supone que sea la región más extensa de España. Como consecuencia de ello, nos encontramos que muchos extremeños desconocemos gran parte de las virtudes que la componen, ya sean históricas, gastronómicas, paisajistas, etc. y lo que menos deseamos es darnos a conocer por los incendios de Gata o por los muertos de Puerto Hurraco. Esto es el principal motivo que, al termino de mi vida laboral me llevó a pertenecer a la Universidad de Mayores, allí he encontrado todos los medios necesarios para poder aprovechar los años que restan a tan corta/larga vida que Dios me proporcione, para empaparme con mis casi dos mil compañeros repartidos en las siete sedes que tiene la Universidad de Extremadura, de todas las maravillas que tenía por descubrir.
 
 
 
Recorrido por sus monumentos

Uno de los lugares que más deseaba conocer fue Montánchez. Esta ciudad que se encuentra prácticamente en el centro de la región, tuvimos referencia de ella cuando niños por la TV, ya que por la altitud de su sierra de más de 700 ms. era donde se encontraba el famoso repetidor que nos trajo la televisión en blanco y negro a nuestros hogares, pero Montánchez también había sido lugar estratégico en la reconquista por su emplazamiento, como lo fue Badajoz deseado por los portugueses a lo largo de su historia, por lo que su ciudad posee un rico patrimonio monumental. Pero hablando de rico, rico: su jamón, que al parecer no pasó desapercibido ni al mismísimo Emperador de las Españas, que quería que en todas sus comidas apareciera un plato de tan exquisito manjar, puesto también de moda por una nueva serie de TV que esperamos nos de tantas satisfacciones como la pasada de su abuela Isabel.
 
 
 
 
 
Deseando estoy ver el desarrollo de la misma, esperando que el importante paso de Carlos V por el monasterio de Yuste, proporcione a los numerosos ignorantes que  no conocen Extremadura algo más de entendimiento de esta hermosa y desconocida tierra. Material tenemos para lucirnos, otra cosa es que se haga.


Castillo de Montánchez



domingo, 13 de septiembre de 2015

GUADIANA, FUENTE DE RIQUEZA

Valdelacalzada se viste de primavera.
 



Aún perdura en mi memoria la calle llena de gente, un carro tirado por dos mulas, cargado con todos su enseres y una familia que a voz en grito despedía para siempre a sus hijos y nietos. Todo el pueblo acudía a despedir aquel joven matrimonio que con varios hijos de corta edad emigraban a los Pueblos Nuevos. Probablemente los separaría una centena de kilómetros, pero las malas condiciones de las comunicaciones de los años sesenta, la baja renta de los que quedaban, normalmente ancianos que ya no querían alejarse del pueblo donde habían nacido, les auguraba la probabilidad de no volver a encontrarse.

El Instituto Nacional de Colonización fue el encargado de poner en marcha la reforma agraria para el mejor aprovechamiento de las tierras, hasta entonces improductivas, mediante la parcelación y un ambicioso plan de riego y canalización, con el aprovechamiento de las aguas del caudaloso Guadiana, que en muchas ocasiones se desbordaba y que había que embalsar para que no se perdiera en el mar.

Ha sido la visita a este bonito pueblo de Valdelacalzada (Badajoz) el que me trae aquellos recuerdos de mi infancia, no quedando por menos que hacer una reflexión de lo que fue, motivó y lo que en la actualidad ha resultado. No en vano han pasado 50/60 años desde que aquellos colonos, padres o abuelos de los que hoy viven en este pueblo llegaron para tomar posesión de una casa, una parcela y algún ganado, amén de unos nuevos vecinos con los que ya compartirían el resto de sus vidas. Aquí nos hemos encontrado con Francisco, Paco y Gregorio hijos de aquellos que vinieron a colonizar Valdelacalzada, que con gran ilusión nos acompañaron para que viéramos las plantaciones de ciruelos, melocotón o nectarinas que rodean al pueblo. Otras tierras preparadas para sembrar hortalizas, planas como la palma de una mano y que ya son labradas por modernas máquinas agrícolas, ya olvidados aquellos tiempos de penurias del labrador tras el arado y las mulas. Las plantaciones se han modernizado y los hermosos productos de esta tierra extremeña verde, que se adorna con las preciosas flores de sus frutales en primavera, se verá recompensada en verano con otros colores que lucirán los frutos en que se habrán transformado. Otra vez veremos nuestras “mejoradas” carreteras con modernos remolques, esta vez, cargados de peras o tomates con destino a las fábricas y cooperativas para su distribución por todo el mundo o su transformación y envase.

 

La Reforma Agraria ideada en 1932 en la República, tardó en ponerse en marcha, costó muchas lágrimas de despedida y ausencias, pero de ella vive hoy más de 43 pueblos en Extremadura. Otra vez el agua, el Guadiana ha sido fuente de riqueza.

Badajoz a 22/3/2014

Antonia Marcelo García


LUCES DEL GUADIANA


GUADIANA  (canto)
 Rio Guadiana a su paso por Badajoz

 Fluyo por las Lagunas
saltando de piedra en piedra.

Luego, juego al escondite

hasta que me pare la tierra

en la Mancha quijotesca.

Deslizándome postinero

como adolescente Adonis

sabedor de sus andanzas,

en las Vegas me entretengo

con labradores y garzas.

Río Ana me llamaron

en la Mérida romana

por los patos que en su puente

se cobijaban y nadaban.

Y con todo mi esplendor

llego a la Musulmana,

que clamorosa me recibe

con almenas señoriales,

con murallas escarlata,

con sus puentes bullanguero

de carnavales y palmas.

Aquí... me siento en reposo

reflejándome en sus caras

y por no querer llegar al mar

giro hacia el sur mi barca.

Badajoz, con qué ternura

te digo adiós, y sigo al mapa.

Ya, en el Alqueva, no muero,

- le digo

“já venho, mas estou casada”

en cuanto pueda me vuelvo

por el camino de España.
LOS GATOS BAJO EL PUENTE



Puente de Palmas

No hacen ni marramaos
no corren por los tejados
no persiguen a las gatas
no se arriman al brasero
solo pueden saltar de rama en rama.

Estos gatunos no tienen alas
y viven en una isla
donde el aguas los atrapa.

Esta pequeña comuna, cuenta
durante las noches
sus felinas hazañas.

En el runrún del invierno
adormilados en sus ramas,
reunidos unos treinta gatos
tejen su vida en palabras.

Cuando tenían un cojín
en el rincón del trastero
y por la gatera se escapaban
en las noches de celo.

Junto a la fuente corrían
en la plaza del pueblo
y cantaban enamorados
en los tejados mirando al cielo.

En las esquinas se reunían
hablando de mil patrañas,
porque los gatos también tienen
historias muy largas.

No penséis que por ser gatos
son de pasiones ajenas
que es famosa en el mundo entero
la Gatomaquia y sus guerras.

Así, posados sobre las piedras
entre lamidos contaban
que la bella Zapaquilda
estaba enamorada.

De Micifuz, un guaperas,
y que de sus brazos arrebatara
el joven Marramaquiz
en su celosa pendencia.
De esta pasan las horas,
entre las ramas y las piedras
a la espera que los que miran
desde el puente se compadezca

y les envíen alguna raspa
o una sardinita entera.

Junto al Puente de Palma 9.01.11

Antonia Marcelo Garcia
 
POETAS DEL GUADIANA
 
 




                                                           Bajo el círculo ebrio
del sol de poniente
contemplo con legañosa mirada
el Guadiana vertiente.

De plata son sus reflejos
en el espejo de los puentes
de Palmas, de Autonomía, Universitario y
el Real más reciente.

Cada uno en sus principios
tiene por fin un abrazo
de unir riberas y frentes
cada cual, amasa ideales
recibir con palmas a portugueses,
celebrar la unión con las regiones,
aunar conocimientos

y a los pies de la Alcazaba
sumisa en el agua pasa
 un barco de papel
con los poetas del Guadiana.


AHI           AHISA EN LA PLAZA ALTA
 
 
 













Fragmento del poema "Viajeros sin maleta"

publicado en "Badajoz, un reino por descubrir"

Hay una joven que canta
que trajina por la hacienda,
preparando en la cocina
dulces de miel y almendra.

Una niña que corretea,
que se pone muy contenta
tiene que ir a la escuela
con niños igual que ella,
que tienen la piel distinta
y que hablan otras lenguas.

Allí por donde viven
cuando la tarde sestea,
tocan música que alegra
como si fuera en la arena,
con tambores y guitarras
con palmas y castañuelas.

Y es que yo me pregunto
si no son las mismas letras
cuando hacen gorgoritos
como Ahisa cuando se alegra.

Antonia Marcelo, abril 2014