sábado, 26 de abril de 2014

Metamorfosis




No estaba olvidado

el camino muchas veces transitado

dejó la huella marcada en la piel



y el tiempo abrió los surcos

y empapó los días de otoño

convirtiéndolos en primavera



y los traidores vientos

que oscurecen el firmamento

desprendieron fragmentos

luminosos de ocaso



más, la dulce fragancia de la senda

abrió las fronteras canceladas y

convirtió la zarza en suave atajo



y el cálido aliento convierte

los balcones olvidados en jardines florecidos

y el océano en vertiginoso río



y paladeando el eterno instante

haciendo del crepúsculo

encarnado amanecer

para que

la metamorfosis se complete.










ESPEJISMO


Sobre mi cortina;
un náufrago baila
y el otro camina.

En el espejo,
primero se esconde
y luego aparece
la vieja del cuento.

Bajo mi almohada;
registro las veces
que amo en silencio.
Escondo los besos.
Escondo sus besos.
Escondo “otros” besos.
Escondo mis besos
y luego los cuento.

Por la ventana
en los días de tormenta,
los piratas entran
blandiendo una espada.

En los abetos, los grillos
a la noche cantan.

Detrás del visillo
la luna me cuenta...
!Ay¡ si yo te contara...

miércoles, 2 de abril de 2014

Niñas de cristal




Poema para el III Festival Internacional “Gritos de Mujer”
por iniciativa de Mujeres Poetas y publicado en el libro "Poesía por la Justicia social en el mundo", editado por CEXECI, Centro Extremeño de Estudios y Coordinación con Iberoamérica. 

Lágrimas de río salado van empapando mi sed.

¡Que no, que no quiero rehenes!

Que la niña es de cristal y su verdugo de hielo.

¿Acaso tendrá en su mirada destellos verdes?

¿Adornará su naricilla con delicada torpeza?

Esa niña no se quiebra.

Esa niña es de cristal, pero esculpida en acero.

Fresca brisa de su noche

se encarga de entretenerla.

Torpe mirada ciega la transporta

cubierta por túnica negra

aislada del arco iris que la rodea.

Esa niña es de cristal, pero esa niña

¡no se quiebra!

Envuelta con ropas ajenas,

de transeúntes miserables que

las cubren y velan.

¡Escucha!

Cíngara de cristal,

llanto de mariposa que caminas

por tu jungla de seda:

¡Abre tu jaula, que vuelas!

(Es mi condena por las mujeres-niñas que son veladas)

Antonia Marcelo García

24. oct, 2012