lunes, 26 de junio de 2017

POSTURAS Y POSTUREOS




No me voy a poner a valorar aquí la reciente idea del ayuntamiento de Tarrasa de una campaña publicitaria para concienciar, prohibir o regular la ocupación en los asientos públicos a las piernas abiertas llenando un espacio innecesario. Allá ellos se gasten su dinero en la chorrada que les parezca. Esto es más cuestión de educación, que ha de venir desde el momento en que empezamos a andar y a sentarnos en la mesa con los adultos. Mas, en esta reflexión se me viene a la mente otras posturas mucho más ofensivas que ocurren cuando el transporte público está a tope y algún personaje incordiante ocupa tu espacio vital con demasiada mala intención. En otros tiempo, un disimulado codazo alejaba las obscenas intenciones del individuo. Pero como yo quería hablar de posturas y postureos me viene a la memoria otras más que me fueron enseñadas desde muy pequeña y que he intentado al menos transmitir a los míos. Como es en la iglesia no cruzar las piernas ni volver la mirada para controlar lo que tienes detrás; dejar paso preferente a personas por edad o inferioridad física en los lugares público, dígase calles, cines, teatros, o dejar salir antes de entrar, esto sin soltar la puerta y estampar la nariz al contrario, etc. Pero es que se esto estudiaba también en el bachillerato de mi época, ese que ahora le da grima a muchos y que parece que era machista. Pues de aquellos polvos vienen estos lodos y nunca mejor dicho.
                               El fotógrafo de Badajoz  Juanma Zarzo, en postura francamente imposible

Y para dejar un mejor gusto de boca y como yo sigo distinguiendo en que hay hombres y mujeres, elegantes y con buen gusto, me quedo con un postureo que seguro recuerdan todos: el cruce de piernas de Sharon Store  y con Richard Gere con una rosa en la mano. Sí, lo reconozco. Soy muy antigua.

Publicado en el HOY del 13-06-17






miércoles, 10 de mayo de 2017

CUANDO EL DIABLO NO TIENE NADA QUE HACER




Canal del Rivilla que corre paralelo a la Carretera de Sevilla, al fondo iglesia de la Concepción

Son las nueve horas del primer domingo de mayo. Un rato más en la cama para escuchar el canto de los pájaros que anidan los árboles cercanos. Inútilmente pongo atención por si me llegara el deseado aroma a café que acompañaría a los buenos deseos de un gran día. Nadie a mi alrededor. Me levanto y, como un domingo más, me visto ligeramente unas deportivas para aprovechar las primeras horas del día, antes de que empiece el calor, para hacer un poco de camino y desayunar, como de costumbre, en el bar Vaquerizo del cruce de la autovía con carretera de Sevilla. Cuando estoy saliendo a la calle mi marido ya regresa de su paseo matutino. Gustosamente se incorpora al mío para acompañarme en el mismo trayecto. Bajamos la cuesta de Cansaburros ligeros, con el viento fresco en el rostro que se agradece, el sol promete un buen día de primavera y el campo, regado por las recientes lluvias, embriaga con el perfume a pino, jara, espliego. Caminamos ligeros, él con los auriculares donde escucha las noticias; yo detrás escuchando el sonido del silencio.
Hay poca gente en el bar, faltan las habituales y bulliciosas familias, con churumbeles gritones y móviles a toda marcha, moteros y toda esa tribu humana que carga pilas los domingos en la parcela montado la barbacoa y asando panceta. Miguel y Antonio, atienden ligeros en el bar; las migas, el café y el zumo de naranja no tardan en estar en la mesa sin apenas haber dado tiempo de abrir el periódico del día. Prosiguen las noticias de la semana, a ver si por cansina alguien las soluciona; las vistas aéreas del Ave que nunca vuela, pero a pesar de ello, deja su huella de surcos a través de los diez años horadando la dehesa como si de un gigante se tratara, ocultándose en el momento que se acerca a una ciudad. Le debe dar miedo la cercanía de los humanos. Risa da, vergüenza también y pena de que no haya en esta tierra una sola voz que sea escuchada y dejar de ser los últimos de la cola en todos los sectores de una sociedad que evoluciona a pasos agigantados, mientras que Extremadura se hunde cada vez más en el atraso y la desidia.


Dique corredor que evita el desbordamiento del Rivilla

Regreso a casa. Esta vez por el corredor del Rivilla, agradable paseo hoy casi de fantasma, apenas un perro ladra en las cercanías. Deben haberse ido todos a Botoa. Un reguero de agua inunda una zona de la parte ajardinada, indago, la manguera está cortada por dos sitios, hago fotos para enviar a Abisa y que solucionen. Unos pasos más y bajo el puente que lleva a la carretera deSevilla, arrojado en el canal, un banco de los jardines. Nueva foto para el ayuntamiento, en este caso les hubiera recomendado que no lo volvieran a poner. Total, si no lo quieren, pues buena gana perder el tiempo y el dinero. Cien metros más un intento de incendio para quemar las cañas del río. Paso.
Comida familiar. Mesa larga. A más familia más distancia. Más risas. Más palabras.
Tres horas de sobremesa. Todos se quedan. Vuelvo como fui, sola. Abro el ordenador para comunicar al Ayuntamiento los deterioros encontrados en el recorrido. Imposible. Tres veces. La contraseña de ayer ya no es la de hoy. Lo intento y aburrida del tema lo dejo. Salta el Messenger, una vídeo conferencia de un tal Jorge Ríos. Paso. Vuelve. Diez. Doce veces. Lo abro. Un vídeo pornográfico. Intento eliminar pero sigue. Consigo bloquear y respiro. Cansada de pelearme con las redes sociales me dedico a plantar petunias en el jardín, es más gratificante, abro el surco, echo tierra nueva, planto, riego y miro. Un bonito entretenimiento.
Margaritas silvestres

Llega la hora de cenar y dormir, jolines, MasterChef ha empezado. Me recreo en estructuraciones, rellenos imposibles y palitos caramelizados. El expulsado llora. Hace lo que no le piden y llora. No se ha enterado que todas las semanas sale uno y el que no cumple ¡zasca!

Ya me voy a dormir, lo intento, cinco veces me levanto para hacer pis, vuelvo a intentarlo. Ahora voy a la cocina y me tomo una infusión. Son las cuatro. De nuevo voy a dormir. Lo intento. Son las seis, me levanto. Me tomo un café y me pongo a escribir. Son las siete. Cantan los pájaros. Ha sido un largo día de la madre.

viernes, 10 de febrero de 2017

NO TE DEJES HUMILLAR








En mi pueblo, Manchita, donde pasé los primeros años de mi niñez, eran los años sesenta, no había en el pueblo ninguna fuerza de autoridad como policía local o guardia civil para intervenir en los casos de conflictos normales de convivencia. Estos últimos venían ocasionalmente de Guareña donde sí, había cuartel y se desplazaban por parejas y a caballo, recorrían los cortijos adyacentes y por el pueblo lo hacían más con ocasiones de la romería, los lunes de Resurrección, o de la feria en honor a la patrona Nuestra Señora de la Natividad, a la que se le tiene en gran veneración. Pero sí existía un órgano judicial unipersonal con ámbito local en la figura del “juez de paz”, que sin los conocimientos de un letrado, solucionaba los conflictos mediante conciliación entre las partes, basándose en las reglas de equidad y convivencia; estos eran normalmente: asuntos de lindes, rencillas en los bares y peleas entre matrimonios. El juez de paz era elegido entre los habitantes del pueblo y debían ser personas honestas y de demostrada honorabilidad.
Esta figura estaba representada por aquél entonces, en época de escasez, por mi padre Anselmo Marcelo, al que recuerdo, sobre todo en días de fiesta, que en cualquier momento se presentaba alguien gritando ¡ Sr. Anselmo, Sr. Anselmo! Venga corriendo que mis padres se están peleando. Momento sin dilación en el que mi padre dejaba lo que estaba haciendo y corría al lugar de los hecho, de donde volvía con una sonrisa de oreja a oreja, satisfecho por haber puesto paz en un hogar, que además, seguro que se trataba de la casa de algún amigo o familiar, cosa habitual en un pueblo pequeño donde todos estaban unidos por lazos comunes.

No me ocurrió a mí lo mismo cuando hace unos días me encontré mientras paseaba por el Puente Viejo, con una joven que empujando un carrito de bebé y acompañada por un niño de unos seis años, lloraba amargamente por teléfono hablando con otra persona, que por las palabras que escuché, se notaba terriblemente presionada a realizar algo que ella no deseaba, tanto que no le importaba que todo el que pasaba a su lado los mirara. La cara del niño que la acompañaba y la angustia de la mujer no creo se me borren en mucho tiempo; me lleva acompañando varios días y siempre se me viene una y otra vez a la memoria mi padre, al que pregunto insistentemente: qué habría hecho él ante una situación tan angustiosa donde una madre y sus hijos se sienten tan terriblemente humillados y pisoteados.   

jueves, 9 de febrero de 2017

CONSTRUYENDO EL "AVE" EN EXTREMADURA






CÓMO ME LAS MARAVILLARÍA YO
Tengo por costumbre leer todos los días el periódico Hoy en dos fases. La primera, mientras desayuno, un ligero vistazo, para por la tarde leer los artículos más largos con absoluta tranquilidad. Pero “cómo me las maravillaría yo” que cantaba Lola Flores, ante la portada del jueves 02.02.17 con tanto ministro encasquetado para visitar las obras del AVE, la que decía allá en tiempo inmemorial María Teresa Fernandez de la Vega, por si alguien no la recuerda, la de los pelitos que también nos visitó, del tan traído y llevado tren rápido (perdón, no se lleva ni trae lo que no existe) y afirmaba el 26.07.10 (ya ha llovido) que las obras no se paralizarían. Y como iba diciendo, que quería yo maravillarme ante tanto empeño y buena voluntad en visitarnos para que no nos pongamos impacientes, que ahí están ellos para darnos su palabra de ministro.
Vamos por orden. De la Serna quería ver de cerca las obras. Pues va a necesitar una buenas gafas porque de lo contrario lo tiene difícil; Magdalena Álvarez se comprometía en las fechas, aunque no era momento de hablar de eso ¿? José Blanco viene a insistir en varias ocasiones “que el AVE es una infraestructura estratégica prioridad del gobierno ¿Dónde? ¿Cual? Y Ana Pastor, aquí viene lo más grande que “en 2015 de Madrid a Badajoz se tardará 3 horas y 35 minutos” y se han quedado todos tan panchos. Y a mí me dio la risa, tanto, tanto me reía que ya estaba molestando a los clientes de la cafetería y me fui a mi casa sin haber leído el periódico y maravillada de que haya tantos ministros con la cara más dura que el cemento armado y nosotros sigamos aquí botándolos para que vengan a hacerse la foto con el casco como si estuvieran en las obras de una gran “infraestructura estratégica” 

A CAROLINA CORONADO










y su amado Gévora

Carolina, a pesar del ser un día perezoso, ausente de sol y esa brisa fresca que ruboriza el rostro de los jóvenes, ya febrero se asoma con incipiente alegría en las vegas del Guadiana. Las aves retozan en los charcos dejados por las recientes lluvias y los lirios ya azulean y salpican el suelo con su alegre colorido, para dar vistosidad a los pasos de nazarenos que llenaran las estrechas calles de la Plaza Alta, cuando el sol aparece sigiloso entre las espadañas llenando de plata tu querido río Gévora. Ya empiezan a emerger los narcisos amarillos, primer fruto de la madre tierra cansada de su letargo invernal. Tampoco los almendros se han dormido, y con timidez se balancean al compás melodioso de unos pasos soñadores de pastores trashumantes que recorren los caminos y pacen o ramonean entre las blancas margaritas que tapizan los prados. Pronto llegará la primavera. Todo está en su sitio Carolina.

viernes, 3 de febrero de 2017

VISITA CULTURAL A MARVAO





Las fronteras surgieron como necesidad de vida cuando dos grupos de humanos se encontraban y para evitar los conflictos. Pero solo por el transcurso de los siglos adquirieron estabilidad y permanencia” J.Ancel

Tenemos los badajocense amplias vivencias de fronteras. Nuestra proximidad a Elvas, declarada Patrimonio de la Humanidad en 2012, nos ha llevado a mantener estrechas relaciones comerciales y de amistad con nuestros vecinos, que en la actualidad seguimos cultivando en estrecha armonía. Muy lejos quedan las rencillas, en otros tiempos guerras entre los dos países. España y Portugal, siempre a la gresca: Fernandinas (1369-1382), Sucesión Castellana (1475-1479), Restauración Portuguesa (1640-1668), Sucesión Española (1701-1714), tres más hispano-portuguesas en el siglo XVIII, La Fantástica, la de las Naranjas, la de Navidad, la Peninsular y la de Viriatos en la II República Española, que dieron como resultado, quién lo iba a decir, a una gran red de fortificaciones a ambos lados de la frontera, para salvaguardar cada uno su basto territorio.
Desde la Galicia española a la linea Algarve-Andalucía, unos interesantes ametrallamientos dan carácter y brillantez al gran conjunto de monumentos que la caracteriza.
Para mejor conocimiento de este conjuntos de fortificaciones extremeño-alentejana, hemos visitado la inexpugnable villa de MARVAO a 843 metros de altitud. Perfectamente encajada en la topografía granítica, es un conjunto homogéneo de extraordinaria belleza rodeada de castaños. Romana y musulmana, con gran valor estratégico y militar, su vista alcanza, en un día claro, desde la Sierra la Estrella a la frontera extremeña. Un recorrido pedestre por las murallas con visita al aljibe, a semejante altitud es una delicia para los sentidos difícil de olvidar.


                                   Tomás Almena saluda desde el algarve del castillo 
 MARVAO tiene un importante legado arqueológico y monumental, resultado de la afirmación de su independencia y por el establecimiento de diversas órdenes religiosas.
Tenemos en común con Badajoz al homenajeado Visir de Coimbra, al fundador Ibm Marwan que conquistó la región, con un Festival Islámico para recordarlo con música, mercado típico y animación cultural, que denominan Al Mossassa. La fiesta se celebra en octubre.

Transitar por las calles de MARVAO, sintiéndote parte ellos mismos, en nuestro propio hogar, atados por esos lazos que nos unen a los habitantes de la Raya, hablando con los naturales e intercambiando en “portuñol” alegres conversaciones que ponen en evidencia, que las fronteras existen, pero que las personas de los dos lados, nos une una larga historia de vivencias y amistad compartida.












Para reforzar la parte humana más visible de nuestro desplazamiento, afianzamiento e integración, quiero hacer en este escrito un sencillo homenaje a dos personas entrañables que nos acompañaron en este viaje cultural de la Universidad de Mayores. Estos fueron los compañeros portugueses con residencia en Elvas: María Manuel Guerra Franco y Anibal Franco. Incansables, serviciales y atentos a cualquier sugerencia que en este extenso grupo pudiera surgir. Mil gracias a ellos por tan inestimable compañía.


domingo, 29 de enero de 2017

VISITA CULTURAL A CASTELO DE VIDE









Con el fin de conocer mejor nuestra ciudad, Badajoz, el pasado curso 2015-2016 el Programa de Mayores desarrolló un monográfico titulado BADAJOZ A FONDO, que tiene continuidad con el actual de LAS FRONTERAS Y LOS HOMBRES. Está impartido en el primer cuatrimestre por los profesores Miguel Ángel Melón y Moisés Cayetano Rosado, dos conocidos expertos en la materia que están ilusionando con el tema a los más de doscientos alumnos que siguen sus clases en el salón de actos de la Facultad de Educación.

Para refuerzo de lo estudiado, el 10-11-16, tres autobuses condujeron a 166 alumnos a visitar parte de la red de fortificaciones Luso-Española más cercana a nuestra ciudad y que se encuentran en un paraje de extraordinaria belleza del Alentejo portugués. Estas fueron: Las notables villas de Castelo de Vide y Marvao.
Enorme sorpresa produce la visita primera a Castelo de Vide cuando te adentras en su patrimonio histórico, arquitectónico y cultural que, con sus recursos humanos, hacen de ella un gran centro turístico. Desde el castillo que construyó Alfonso Sanches en el siglo XIII, se percibe un basto territorio plagado de ermitas, capillas y blancas casas de un tipismo inconfundible, de teja árabe a semejanza de las de nuestros pueblos de Extremadura, entre las que emergen orgullosas las dos torres con campanario del mayor templo del Alentejo, la Iglesia Matriz de Santa María da Devesa.



Sus calles empinadas, bien provistas de floridos rosales que recorrimos para alcanzar el punto más alto,está separada visiblemente del castillo de la villa que floreció en el siglo XV. Sorprende continuamente su pasado de comunidad Judía, la sinagoga, los arcos de granito de las puertas donde toman el sol sus más longevos habitantes y el silencio que se respira, a menudo, sobrecogedor cuando te alejas en cualquier esquina del bullicio que precede al grupo de alumnos y turistas que transitamos la villa, entusiasmados con la carga histórica que percibimos, ante el testimonio de una etapa, donde se confunden la herencia cristiana y judaica.
El granito, como no podía ser otro el material utilizado en la construcción de sus monumentos y empedrado de las calles, es de singular belleza, resaltada por el magnifico sol que nos acompañó dando un característico cromatismo a la piedra.
A la entrada del castillo, una gran losa recuerda a uno de sus más ilustres hijos: Fernando José Salgueiro Maia (1944-1992), capitán del ejercito portugués que lideró las fuerzas militares en la Revolución de los Claveles. Salgueiro era hijo de ferroviario, sintiéndose la villa y Portugal muy orgullosa de tan ilustre militar.
La zona amurallada del castillo medieval,es una de las piezas claves del conjunto de los 1.300 kilómetros de frontera que denominamos La Raya, está muy bien conservada, consistente y de enorme resistencia, destaca el patio de armas donde se conserva un centro de interpretación y un museo de reproducciones de los instrumentos utilizados por la Santa Hermandad. Lo más destacado desde sus dos espectaculares torres, auténtico testigo de la historia, es el paisaje que se divisa: el verde de la vegetación se mezcla en el horizonte lejano con el azul del cielo, infinito en la lejanía, dominando la pacifica convivencia de los dos lados de la frontera.



viernes, 13 de enero de 2017

FANTASMAS



Los peligros del senderísmo a veces son los fantasmas que te persiguen por los caminos y a los que sólo se les oyen los pasos, pues no hablan para no interrumpir tus pensamiento, no gritan para no callar el canto de los pájaros y en silencio puedas escuchar la risa del arrollo que discurre al compás de los latidos de tu corazón.
Quién se atreve a descubrir la sábana que envuelve el día y dejar escapar la risa de los ángeles, que a menudo vagan entre las doradas mieses meciendo con sus alas sus largos tallos,  alimento de los dioses,  o abrir el armario del firmamento que encierra la noche, cuando extiende su cabello salpicado de encendidas velas, para iluminar los barcos de los que en el mar navegan.


lunes, 2 de enero de 2017

LA PACIENCIA DEL PACIENTE






                                              El río Guadiana a su paso por Badajoz

Sorprendente artículo del miércoles 28-12-16. Yo pensé en la inocentada del día, donde la nueva defensora del paciente del SES, Eva María Molinero, resuelve de un plumazo, o sea, con más plantilla en su oficina, el problema de las reclamaciones que han pasado en un corto periodo de tiempo de 254 en 2004, a 2.669 en 2014, donde le preocupa considerablemente no poder publicar las memorias a tiempo y la actualización de la web.
Claro que sí, que su oficina funcionaría mejor, pero el problema no está en su oficina. El problema de los pacientes ciudadanos que tiene que arreglar está en otro lado, porque las quejas y reclamaciones no son porque esa oficina no funcione por falta de personal, está en las consultas cerradas y en los servicios sucios carente del más mínimo material higiénico. El aumento de reclamaciones justifica que son estos insignificantes asuntillos los que no se resuelven, que no se atiende a su debido tiempo al paciente paciente, que una y otra vez, como su nombre indica, pacientemente, acude a una puerta de consulta cerrada y sin rechistar se vuelve a su pueblo para volver de nuevo pasado un tiempo a encontrarse con la misma puerta cerrada, y es entonces cuando se le hincha las narices y hace la reclamación que es contestada pacientemente con unas bonitas palabras de que tenga Ud. paciencia.
Invito a Eva María Molinero a leer mi escrito sobre el estado y atenciones recibidos en el Hospital Infanta Cristina de Badajoz del pasado 4 de diciembre titulado Engaños en el Infanta y me dirá si el problema está en el aumento de personal de su departamento. Hacer las cosas bien no requiere más mano de obra sino una mayor conciencia del cumplimiento del deber.
Antonia Marcel
Publicado en el periódico HOY el 30-12-16

viernes, 9 de diciembre de 2016

ENGAÑOS EN EL INFANTA

                 

Vaya en primer lugar mi respeto y admiración por el gremio de medicina y demás personal que trabaja en el hospital Infanta Cristina. Pero es necesario expresar mi absoluto rechazo, a quien corresponda, por los servicios, no médicos, que prestan a los familiares de los paciente que tenemos que acudir por obligación al centro. Engaño manifiesto y aseos tercermundistas. En primer lugar, en cuestión de higiene, es incomprensible el pésimo estado en el que se encuentran los aseos para las visitas, careciendo del más mínimo material higiénico que requieren los mismos, no hay luz, ni jabón, ni papel higiénico, ni pestillos en las puertas, ni secador para las manos, nada donde depositar o colgar lo que llevas encima, etc. En el suelo hay restos de quemaduras de cigarros, he de suponer que llevan allí desde antes de 2.006 que es cuando entro en vigor la ley antitabaco, de lo que se deduce una absoluta desconsideración a los familiares que han de pasar horas pululando por los pasillos.
Igualmente y después de varias semanas presentándome en uno de los despachos de oficina para pedir cita para una consulta médica, me encuentro con el mismo cartel con un texto, que por deferencia a la persona que debía ocuparlo no reproduzco en su totalidad. En el mismo dice (en mayúscula y subrayada) : “DURANTE EL DÍA DE HOY... los familiares...tal y tal, diríjanse a la consulta tal”. Firma ilegible. Blanco y en botella. En la consulta donde te envía el cartel no pueden solucionar nada, porque no es su trabajo, ni nada saben. El primer día deduces que la persona encargada de esta oficina le ha surgido un tema inaplazable y ha tenido que ausentarse. Engaño manifiesto, pues al día siguiente vuelve a estar el mismo cartel, igual que a la semana siguiente y a la siguiente. Falta de consideración y absoluto desprecio al enfermo y los familiares que son engañados sistemáticamente con una reiterada mentira. ¿Hasta cuando van a mantener el mismo cartel haciendo ir uno y otro día al incauto paciente?
*Escrito por Antonia Marcelo y
publicado por el periódico HOY el 04-12-16

YO CONSUMO, TÚ CONSUMES



Randstad, la empresa líder de recursos humanos en España prevé que esta campaña de Navidad genere 338.300 contratos en comercio, hostelería, restauración, turismo y distribución, un aumento del 11,5 % con respecto a 2015, en Extremadura un 9,9%, que no está nada mal. Este dato supone que la Navidad de 2016 será la mejor en términos de contratación de la historia de España.
Diciembre y enero son los principales motores de activación en periodo invernal. La forma de impulsar el empleo es consumiendo y ahora es el mejor momento. Las vacaciones, el turismo, las comidas familiares y salas de fiestas generan un aumento de plantilla considerable en esta temporada, lo que repercute naturalmente en la mejora del nivel económico de todas la clases sociales, en especial de las más desfavorecidas, como son los jóvenes. Si consumimos, ellos trabajan, cobran y también consumen. Comprar se traduce en empleo.
Hasta aquí, son las previsiones. Pero para ello hemos de mover el bolsillo y hacerlo sonar como si de las mismas campanadas de Noche Vieja se tratara. De nada sirve llorar por los rincones y recrearnos en una crisis que clama por ausentarse poco a poco. El pesimismo entristece, no genera alegría y para pasar a la acción (consumir) hay que estar alegres. El ser humano es sabio por naturaleza, sabe defenderse contra las adversidades, y lo mismo que creó el fuego para calentarse o las armas para defenderse, en estas fechas, donde la tristeza nos embarga, con el recuerdo de los que no están, ha creado toda esta parafernalia con la que rodear la Navidad como defensa contra la depresión, para al menos, con la actividad que nos dan las compras, las celebraciones con amigos, las serpentinas, el cotillón y la iluminación callejera, poder alejar, en época tan señalada, la tristeza por lo perdido, que de lo contrario nos llevaría a esconder la cabeza bajo el ala y esperar a que las hojas del calendario galopen sin clemencia un año más.

*Escrito por Antonia Marcelo y
publicado por el periódico HOY

sábado, 3 de septiembre de 2016

LA PLAYA SOLO ES PARA MÍ

 

Y por qué no. Si Ud. ni Ud. saben que la arena es blanca y acaricia mi cuerpo. Que la brisa es silenciosa y mece la sombra como la madre mueve la cuna de su bebé recién nacido. Que el sol que dora los cuerpos mueve el mundo y hechiza las mentes de los que sueñan. Ay, si vieras la playa desde ese punto donde no existe más que el infinito entre tú y el horizonte, y en medio el mar azul lleno de vida oculta y pasajes de la historias aun no descubiertas; de bellos peces de colores que recorren las costas y se duermen con las estrellas; de caracolas que llaman de madrugada a las sirenas, sí, esas que nadie ve y con las que todos sueñan; de barcos con intrépidos piratas que sobre las olas fantasean conquistas de islas desiertas. Ay. Si tu vieras los destellos de sol sobre espuma de olas rosas cuando en la tarde se aleja...

jueves, 1 de septiembre de 2016

CUADERNO DE BITÁCORA


Día 1 de agosto 2016
No eran las mejores condiciones para ponerse en marcha. Tal vez lo mismo pensarían los de la Armada Invencible si hubieran tenido los medios de previsión meteorológica de la que disponemos hoy. Faltaban solo dos horas para la pleamar y las altas temperaturas que arrastra el levante no eran las idóneas para una incursión-excursión por la playa. Desde luego que mi viaje no estaba previsto llegar a las Islas Británicas, me quedaría, si la marea me lo permitía, a una hora de Isla Cristinas, objetivo que todos los veranos me marco por esta orilla sin par de dunas y fina arena. Pero los agentes meteorológicos no me lo han permitido. Naturalmente, un 1 de agosto con las altas temperaturas sufridas recientemente pusieron en marcha hacia la costa muchos millones de desplazamiento y, todos estaban concentrados en los tres metros que más se aproximaban al mar. Había de salvar tantas dificultades que en cualquier momento se me planteaba la  vuelta atrás. Era necesario sortear continuamente todo un equipo de intrépidos excavadores, surfistas, navegantes, y vendedores de todo tipo de artilugios que la misión resultaba altamente peligrosa. Decididamente no era el día más apropiado para  mi excursión a Isla Cristina, como tampoco fue apropiado para la Armada Invencible su puesta en marcha en condiciones adversa, por lo que habría de volver y empezar otro día.


Día 2 de agosto 2016
Hoy volveré a intentarlo. Después de todo en este mar no hay lobos, tampoco náufragos aferrados al mástil que quedó en el naufragio de su embarcación flotando en la orilla. Si acaso alguna botella de plástico abandonada en la playa por algún descuidado bañista. La presión atmosférica hoy es de 1017mb. Al parecer ésta influye en la pesca y hoy los datos son muy favorables. Los cambios rápidos de presión la favorecen y como la siguiente bajamar de hoy será a las 22:09, se dan las condiciones perfecta para mi incursión-excursión rumbo a Isla Cristina. Tengo toda la tarde para ello. Veré el sol de poniente rojo amapola alejarse entre las dunas, la luminiscente espuma de las olas acariciar la playa bajo los pies y el ocaso en el horizonte surcado por los pesqueros faenando con sus aparejos y destellantes luces de colores. 







3 de agosto 2016
Aparecen muerta 120 personas en la costa de Libia.

Hoy la voz se me ha llenado de cieno.
La sangre se me ha vuelto agua.
Este mar no tiene ojos.
Esta vida no tiene alma.
La luz de los vivos ya no alumbra.
Esta playa es pereza.
Esta boca ya no reza.
Esta fauna está inerte.
El vientre de las madres se revuelve,
los perros se esconden en madrigueras
y los árboles no dan sombra a los corderos.


4 de agosto 2016





Hubo un tiempo en el que me preguntaba por qué la expedición de Colón partió de Moguer y no de Isla Cristina, teniendo esta el mejor puerto natural de Andalucía, encontrándose, además, en zona más occidental para la partida y buen gobierno de las naves. Pues la explicación resulta muy sencilla, por entonces Isla Cristina no existía ya que los primeros pobladores se asentaron en esta zona a principios del XVIII. Eran comerciantes levantinos los que comerciaban con los pescadores dejando un guarda, José Faneca, que se instaló junto a un pozo que tenia una higuera, empezando a llamarla Isla de la Higuerita. Fueron unos catalanes y valencianos tras el terremoto de Lisboa en 1755 los que tras la destrucción de la zona, se asentaron definitivamente, por lo que son considerados los primeros pobladores. El nombre definitivo le fue otorgado en honor a la Regente Cristina de Borbón en 1834 por petición popular. ¿Curioso verdad? Esperemos que no se contagien los isleños de la política catalana y reclamen también la independencia de esta pequeña lengua de tierra adentrada en el mar y tengamos otro Gibraltar en la costa occidental andaluza.